Para hacer periodismo hay que implicar la dignidad humana.

Para defender a periodistas bajo amenaza se implican, además, factores fraternales que solo los periodistas víctimas conocen, y que no aparecen o nacen en conceptos y tecnicismos desde un escritorio.

De esta condición nació la Asociación Mexicana de Periodistas Desplazados y Agredidos, porque una vez más, no hubo ninguna asociación de defensa que respaldara a cada periodista desterrado de su comunidad por medio de la violencia entre los laberintos burocráticos de los mecanismos institucionales de defensa a los agentes de la Libertad de Expresión.

La asociación que hemos conformado, que consideramos, ya es una de las más grandes de todo el país, tuvo forma porque muchas asociaciones solo usan los casos para nutrir informes que terminan en Internet, y con ellos, presentar una excusa ante la sociedad para buscar fondos monetarios, mientras que las víctimas de sus publicaciones, quedan a merced, ignorantes, de los procesos burocráticos que le siguen al Desplazamiento Interno Forzado.

Una parte de los representantes de nuestra asociación se convirtieron en protagonistas de publicaciones de alerta de unas organizaciones internacionales las cuales ahora nos atacan y difaman.

Subrayando, hemos crecido de la mano de otras organizaciones de la sociedad civil que han apoyado nuestra causa.

Han herido nuestro orgullo en acusar que nuestra asociación persigue un interés económico; les respondemos que las puertas de «Transparencia» son enormes, y estamos abiertos totalmente a que se nos investigue cualquier tipo de lucro con la institución.

Desde este punto remarcamos que existe un abismo entre las acciones que nuestra asociación lleva a cabo en favor de los agentes de la Libertad de Expresión en México, con muchas nacionales.

A finales de noviembre de 2017 y durante la Junta de Gobierno del Mecanismo de Protección en la mesa en que se valoró el caso del compañero Gildo Garza Herrera y donde estuvo presente David Kaye (Relator Especial sobre la Promoción y Protección del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión de la ONU) se hizo evidente el desamparo institucional en el que se encontraban las y los periodistas que se encontraban en Desplazamiento Forzado Interno, y que ante la ausencia de organizaciones de la Sociedad Civil que les representaran legalmente y en materia de protección, se tomó la decisión de organizarse para defender a otros compañeros y compañeras que se encontraban en el abandono.

– En junio de 2018, la Asociación fue invitada por la Relatoría Especial de Desplazamiento Forzado Interno, Cecilia Jimenez Damary al Foro de Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, donde se le entregó un informe de incidencia sobre el Desplazamiento de Periodistas y Zonas Silenciadas.

– Desde el 2018 se han representado 87 casos ante el Mecanismo de Protección en particular respecto a las solicitudes de incorporación, entrevistas y visitas de evaluación de riesgo, análisis de los casos ante las juntas ordinarias de gobierno y presentación de recursos (Situaciones que están dentro de las relatorías de las mesas de gobierno y en la cual en una de ellas coadyuvamos en defensa de una víctima en 2019).

– La AMPDA ha venido a suplir el mecanismo faltante en la institución de reacción ante el riesgo de muerte de un periodista; gracias a esta dinámica se ha logrado la extracción de 12 compañeros; casos como el de Ricardo “N” compañero de Quintana Roo, quien era buscado por el Crimen Organizado después de asesinar a su compañero, fue abandonado por una organización internacional.

– Mantenemos un sistema de monitoreo en el 90% del territorio nacional para detectar en tiempo y forma una agresión a un periodista, por consiguiente, se reacciona acorde a la gravedad de la situación ante las instancias competentes.

– Representamos 12 casos ante la CNDH tanto en la solicitud de medidas cautelares.

– Acompañamos 36 casos ante la FEADLE a fin de dar soporte a los compañeros que carecen de apoyos.

– Representamos 46 casos ante la CEAV a fin de que se garanticen las medidas de ayuda inmediata, asistencia y atención.

– Asimismo se da acompañamiento integral a instituciones médicas y acompañamiento psicosocial a víctimas por el hecho victimizante.

– Se construyó una red de académicos, con una serie de estudios de las cuatro zonas del país para discernir las condiciones de riesgo de los periodistas en cada estado en las que se analiza constantemente las actividades de las clases políticas y las organizaciones criminales en torno al ejercicio de la Libre Prensa y la Libertad de Expresión.

Todo esto con solamente 8 personas operativas, todas víctimas reconocidas y 3 abogados, en casi 3 años.

Es importante aclarar que la AMPDA no cuenta con financiamiento ni recursos de ningún tipo ni gubernamentales ni privados, por lo que rechazamos las acusaciones de lucro que hemos recibido.

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